En el mundo, según mi apreciación; hay dos tipos de personas: las que tienen la capacidad de desprenderse fácilmente de una vida y avanzar hacia un nuevo comienzo, y las que, tengamos o no corazón aventurero, nos lo pensamos más de dos veces antes cerrar esa puerta que representa la vida que llevamos, para abrir una nueva ventana.

Ser de un tipo o de otro no te hace ni buena ni mala persona, pero si bien es cierto que desprenderse de una vida ya conocida para explorar un mundo nuevo puede ser emocionante, también es cierto que para muchos resulta aterrador, sobre todo cuando nuestra mente viaja a todos esos recuerdos que dejamos atrás y nos acorrala la famosa pregunta…. ¿y ahora qué?

Partiendo de esa pregunta, he decidido crear este blog, que no tienen intención de fama, que no busca lucro alguno. Mi único fin es narrar mis vivencias como inmigrante, tal vez a modo de desahogo, tal vez buscando a alguien que se identifique con estas vivencias, o tal vez para enseñar a esos que juzgan sin conocimiento de causa.

El motivo por el que escribo aun no lo tengo claro, hasta ahora lo único claro es que este blog será para todos aquellos que como yo, alguna vez, han tenido que volver a empezar de cero.